foto grupo encuentro lector

¡Candela, candela, candela!

Dame a esta lumbre madera que me quiero

desposar con las lenguas de ese fuego

en un tálamo albar.

Candela, por tu regazo, ¡Candela, aquí,

por mi ombligo!

Candela, dos bocas muerden, deseos

como mendigos. Yo, mendigarte,

no quiero, quiero que vengas a mí,

como voy yo a tu encuentro y…

encontrarte para mí, mejor, para mi

candela, esta que canta por dentro;

me arrebata la cintura y de mis curvas

movimiento.

¡Candela, dame candela! Candela «pa»

retozar, sobre tu piel, tan morena,

en tu boca , un manantial.

 

©Daniela Bartolomé Moro