HEZURRAK, ODOLA, ESJUAK
Gernika era una huerta,
un mercado de pueblo, tranquilo,
un verde hasta lo máximo,
un roble que cobija,
un acasa de todos,
un bullicio, un subir,
un bajar a la plaza…
Un Arin Arin juntos,
un irrintzi que clama.
HEZURRAK, ODOLA, ESKUAK,
ANKAK, BEGIAK, BESOAK…
Tras pájaros de fuego y metal
de fauces tan hambientas,
que mordían voraces las nubes
de aquél cielo, fue todo muerte,
espanto, un devorar aprisa.
HEZURRAK, DODOLA, ESJUAK,
ANKAK, BEGIAK, BESOAK…
Gernika fue ceniza,
una columna de humo,
un gris en toda gama,
un no saber a dónde,
un silencio con gritos
un día hecho una noche
un clamor de las madres…
© Daniela Bartolomé
